El pasado Domingo 1° de Julio de 2012, México celebró comicios para elegir a su nuevo presidente (además de diputados, senadores y algunos gobernadores). Luego de una jornada plagada de irregularidades, resultó ganador Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), mismo que gobernó por cerca de 70 años a través de la intimidación.
En redes sociales se hablaba de fraude, las personas empezaban a pedir que se anulara la elección o se celebrara una segunda vuelta entre los dos candidatos con más votos, porque "A Peña Nieto no lo eligió la mayoría". Incluso un lammer llamado Fer Le More publicó capturas de pantallas de una modificación a la página oficial del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), mostrando como ganador a Andrés Manuel López Obrador, el candidato de las izquierdas (sí, por más raro que suene, en México hay más de una izquierda).
Junto con los conteos distritales, surgieron las manifestaciones de grupos como #MORENA y #YoSoy132 ,desconociendo a Peña Nieto como "presidente electo". Las acusaciones contra el PRI sobre la compra de votos recrudecieron, pero como era de esperarse, el conteo final tuvo mínimas diferencias con el PREP.
Pero, ¿Por qué ganó Peña Nieto?
Dejando de lado la obvia afirmación de la compra de votos o el clásico discurso de López Obrador sobre "la mafia en el poder", debemos analizar los últimos 2 sexenios panistas.
En el 2000, Vicente Fox Quesada tuvo una victoria aplastante sobre su contendiente priísta. Usando slogans como "toma lo que te dan, pero vota por el PAN" afianzó su camino para derrotar a Francisco Labastida con un total del 64% de votos. Durante su sexenio, el pueblo mexicano gozó de una libertad plena: cualquiera podía expresar lo que pensara, incluso ofender al presidente, sin temor a represalias por parte del partido dominante. Pero otro hecho marcaría este sexenio: Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo" y líder del cártel de Sinaloa, escapó de prisión.
Vinieron las elecciones del 2006 y el tan afamado "fraude electoral". Los dos principales contendientes fueron Felipe Calderón Hinojosa y Andrés Manuel López Obrador, ganando el primero con un margen mínimo de votos. AMLO no aceptó estos resultados, exigió el conteo de los votos (dando lugar al lema "voto por voto, casilla por casilla"); al verse ignorado, inició una serie de plantones que terminarían generando el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). Es importante destacar que el PRI se convirtió en la tercera fuerza política de México, con sólo el 22.26% de apoyo en las urnas.
Felipe Calderón, como presidente de México, realizó una acción considerada tabú para nuestra sociedad: declararle la guerra al narcotráfico. Los índices de violencia se dispararon, el Ejército y la Marina tuvieron que realizar el papel de fuerzas del órden debido a que la mayoría de las corporaciones policiacas se encontraban aliadas con los diversos cárteles del país. Calderón aceptó el costo político de esta decisión.
Entonces, surge #NoMásSangre, un movimiento que exigía que se detuviera la guerra contra el narcotráfico, afirmando que fue un error atacar a los cárteles abiertamente, que había alternativas que no llevarían al derramamiento de "sangre inocente". Estas marchas llevaron un mensaje claro a la población: los culpables de la violencia en México son Calderón y el PAN.
AMLO aprovechó el surgimiento de #NoMásSangre para recuperar los reflectores: toda a culpa la tenía "el espurio". Llegó el 2012 y López Obrador contaba ya con 5 millones de inscritos en MORENA; una cantidad importante para ganar la candidatura de una coalición de las izquierdas, pero insuficiente para ganar la elección.
Peña Nieto en todo momento encabezó las encuestas, fuera por la manipulación de los medios de comunicación o porque eran los datos reales. AMLO intentó que cada uno de sus seguidores convencieran a cinco personas más que votaran por él, con el fin de conseguir 30 millones de votos, pero se quedó corto. Su movimiento ni siquiera alcanzó a representarlo en todas las casillas.
Algunos jóvenes se organizan contra Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana, dando lugar al movimento #YoSoy132. En todo momento, los voceros de la organización han manifestado su carácter apartidista, pero sufren del mismo problema de Anonymous: cualquiera puede decir #YoSoy132; Los seguidores de López Obrador empiezan movilizaciones auto-nombrándose miembros del colectivo.
En todo momento, AMLO ha sido un instrumento del PRI (posiblemente sin percatarse de ello). Mientras él realizaba su guerra personal contra Calderón, los priístas cerraban filas tras su candidato. Compraron votos y consciencias. Convencieron al electorado que eran la única opción. ¿Sus contrincantes? un loco que llevaría a la ruina al país y una tonta que continuaría la estúpida guerra contra el narco. Y claro, Quadri no cuenta.
El PAN recibió el voto de castigo por los índices de violencia. AMLO, en vez de debilitar al PRI, le dio más fuerza. El perdedor de esta elección fue el PAN y todo el país.
Al final, el PRI ganó, recuperó la presidencia con un buen porcentaje de ventaja. En las calles no hubo festejos como debiera esperarse. Los mexicanos no quieren al PRI, pero no tienen otra opción. Eso sí, hay algunos datos que han pasado desapercibidos por la mayoría: en Veracruz, Nuevo León y Tamaulipas ganó Vázquez Mota. Recordemos que en estos estados se dieron los fuertes enfrentamientos entre el cártel del Golfo, los Zetas y la Familia Michoacana. ¿Si la guerra contra el narcotráfico sólo trajo violencia, por qué los habitantes de estos estados votaron por la continuidad de esa estrategia? Se los dejo de tarea, por el momento sólo sé que a México ya se lo cargó el payaso.


De todo esto podrían salir otros post, como por ejemplo ¿Por que ganó Vicente Fox? A mi parecer, los medios de comunicación aún no eran comprados por ningún partido. Vicente Fox tomó ventaja de eso, entrando en una imagen de confianza y excelente autoridad.
ResponderEliminarPor ejemplo, la boda con Martha Sahagún, si mal no recuerdo, fue despues de las elecciones, pero aún así, existió un ambiente de novela apareciendo en revistas juveniles y de espectáculos. Es decir Vicente Fox aún se preocupada por su imagen pública, a su vez, le estaba dando buena imagen al PAN.
Es algo que López Obrador no contempló, su imagen en las elecciones del 2006, Youtube y las redes sociales, acababan de salir, la gente aún no sabía del impacto que podrían tener, muy probablemente ni los mismos creadores de las redes sociales eran conscientes de su impacto actual. Si no mal recuerdo, en el 2006 yo usaba myspace, un espacio que más que red social, lo definía como una red de amigos donde yo podía modificar el espacio, además del contacto que tenía con artistas o conductores de programas de radio y televisión. De hecho cuando entró facebook, a mi no me gustaba por que no podía modificar el espacio. Recuerdo incluso que algunos se quejaban sobre la mala calidad de los videos de Youtube y se negaban a visitarlo.
Regresando al tema politico, se sabe que Vicente Fox y otros panistas (como Jofsefina Vazquez Mota) ejercieron presión a los medios para desacreditar la imagen de López Obrador, en esta ocasión Obrador ya jugaba con una mala imagen para las elecciones del 2006. En 2012 trató de tener otra imagen, una muy contraria a la imagen del 2006, pero el daño ya estaba hecha, aún mucha gente que no se informa fuera de los medios de comunicación tradicionales o que mentalmente quedó afectada ante el bombardeo de hace 6 años, cree realmente que AMLO es un peligro para México.
Por lo tanto al escribir esto, llego a la conclusión que en este país más que votar por informados es por imagen, por que AMLO tuvo muy buena imagen en las redes sociales, por eso la mayoría de jovenes lo apoyan. Por el contrario de Peña, con ayuda de las redes sociales, le pasó justo lo que a Obrador en el 2006.
Probablemente ninguno de los 3 sean un peligro, es díficil apostar a decir que Peña Nieto es un peligro para México antes de gobernar, aúnque haya sido criado y creado para volver a colocar al PRI y el poder de Televisa. Tiene asesores para el impulso de este país. Desafortunadamente para muchos, regresa la corrupción y el poder de unos cuantos, lo que curiosamente nos olvidamos que con el PAN era lo mismo. Así es que es por esto que yo apostaba por algo totalmente diferente, un AMLO como presidente.
Espero que esa presión actual de la gente y en las redes sociales, no se olvide, continue con la misma o mayor presión, pero aunque lo espere, según como se ha contado la historia, no lo creo.
El problema con AMLO, es el hecho de ser populista. Si alguien busca la serie de "¿Quién es el señor López?" y se pone a revisar todos sus discursos, se dará cuentan que AMLO manipula a sus seguidores de forma magistral.
ResponderEliminar¿AMLO merece la presidencia? NO. A los mexicanos les hace falta leer un poco de historia universal para darse cuenta del problema de los gobiernos populistas (de hecho, los gobiernos populistas existieron mucho antes de la acuñación del término).
Un ejemplo claro lo tenemos con Cayo Julio César (así es, El César). Gracias a sus conquistas, obtuvo el favor del pueblo romano. Usó el apoyo popular para convertirse en dictador.